lunes, 14 de marzo de 2011

Las Drogas y El Cerebro





Las Drogas y El Cerebro
El cerebro humano en breve
El cerebro humano es el órgano más complejo del cuerpo. Esta masa de materia gris y blanca, que pesa 3 libras, se encuentra en el centro de toda actividad humana y es necesaria para conducir un automóvil, saborear una comida, respirar, crear una obra maestra y disfrutar de las actividades cotidianas. En resumen, el cerebro regula las funciones básicas del cuerpo, permitiéndonos interpretar y responder a todo lo que experimentamos y dando forma a nuestros pensamientos, emociones y comportamiento.

El cerebro está compuesto por muchas partes que trabajan juntas en equipo. Las diferentes partes del cerebro están encargadas de coordinar y realizar funciones específicas. Las drogas pueden alterar áreas importantes del cerebro necesarias para funciones que mantienen la vida y pueden guiar el abuso compulsivo de drogas que es indicio de la adicción. Las áreas del cerebro afectadas por el abuso de drogas:

El tallo del cerebro, también conocido como tronco encefálico, controla las funciones básicas esenciales para vivir, como la frecuencia cardiaca, la respiración y el sueño.
El sistema límbico contiene el circuito de gratificación del cerebro. Conecta varias estructuras cerebrales que controlan y regulan nuestra capacidad de sentir placer. El hecho de sentir placer nos motiva a repetir comportamientos como comer, es decir, acciones esenciales para nuestra existencia. El sistema límbico se activa cuando realizamos estas actividades y también con las drogas de abuso. Además, el sistema límbico es responsable por nuestra percepción de otras emociones, tanto positivas como negativas, lo que explica la capacidad de muchas drogas para alterar el estado de ánimo.
La corteza cerebral está dividida en áreas que controlan funciones específicas. Diferentes áreas procesan la información que proviene de nuestros sentidos, permitiéndonos ver, sentir, oír y saborear. La parte de adelante de la corteza, conocida como la corteza frontal, prosencéfalo o cerebro anterior, es el centro del pensamiento del cerebro. Nos permite pensar, planificar, resolver problemas y tomar decisiones.

¿Cómo se comunica el cerebro?
El cerebro es un centro de comunicaciones que consiste de miles de millones de neuronas o células nerviosas. Las redes de neuronas transmiten los mensajes de ida y vuelta a las diferentes estructuras dentro del cerebro, la médula espinal y el sistema nervioso periférico. Estas redes de nervios coordinan y regulan todo lo que sentimos, pensamos y hacemos.
De neurona a neurona
Cada célula nerviosa en el cerebro envía y recibe mensajes en forma de impulsos eléctricos. Después de que una célula ha recibido y procesado un mensaje, se lo envía a otras neuronas.
Los neurotransmisores – los mensajeros químicos del cerebro
Los mensajes son llevados de una neurona a otra por sustancias químicas llamadas neurotransmisores. (Ellos transmiten los mensajes entre las neuronas.)
Los receptores – los destinatarios químicos del cerebro
El neurotransmisor se adhiere a un sitio especializado en la célula llamado receptor que recibe el mensaje. Cada neurotransmisor y su receptor operan como “una llave y un candado”, un mecanismo sumamente específico que asegura que cada receptor sólo enviará el mensaje apropiado después de interactuar con el tipo correcto de neurotransmisor.
Los transportadores – los recicladores químicos del cerebro
Localizados en la célula que libera el neurotransmisor, los transportadores reciclan los neurotransmisores (es decir, los devuelven a la célula que los liberó), de esta manera concluyendo la señal entre las neuronas.

Para enviar un mensaje, las células del cerebro liberan una sustancia química (neurotransmisor) dentro del espacio que las separa de la próxima célula, llamado sinapsis. El neurotransmisor cruza la sinapsis y se adhiere a las proteínas (receptores) en la célula del cerebro que recibe el mensaje. Esto produce cambios en la célula cerebral receptora y ésta recibe el mensaje.

Todas las drogas de abuso afectan al sistema de gratificación del cerebro inundando el circuito con dopamina.

¿Cómo actúan las drogas sobre el cerebro?
Las drogas son sustancias químicas. Actúan sobre el cerebro penetrando el sistema de comunicación del cerebro e interfiriendo con la manera que las células nerviosas normalmente envían, reciben y procesan la información. Algunas drogas, como la marihuana y la heroína, pueden activar a las neuronas porque su estructura química imita aquella de un neurotransmisor natural. Esta similitud en la estructura “engaña” a los receptores y permite que las drogas se adhieran y activen a las células nerviosas. Aunque estas drogas imitan a las sustancias químicas del cerebro, no activan las células nerviosas de la misma manera que los neurotransmisores naturales y hacen que se transmitan mensajes anormales a través de la red.

Otras drogas, como la anfetamina o cocaína, pueden hacer que las células nerviosas liberen cantidades inusualmente grandes de neurotransmisores naturales o pueden prevenir el reciclaje normal de estas sustancias químicas cerebrales, haciendo que la señal se vea sumamente amplificada, lo que eventualmente trastorna los canales de comunicación. La diferencia se puede describir como la diferencia entre alguien que te susurra algo en el oído y alguien que grita en un micrófono.

¿Cómo funcionan las drogas dentro del cerebro para producir placer?
Todas las drogas de abuso, directa o indirectamente, atacan el sistema de gratificación del cerebro inundando el circuito con dopamina. La dopamina es un neurotransmisor que se encuentra en regiones del cerebro que regulan el movimiento, las emociones, la cognición, la motivación y los sentimientos de placer. La sobre estimulación de este sistema, que recompensa nuestros comportamientos naturales, produce los efectos de euforia que buscan las personas que abusan de las drogas y les enseña a repetir este comportamiento.

¿Cómo nos enseña a seguir usando drogas esta estimulación del circuito de gratificación del cerebro?
Nuestros cerebros están diseñados para asegurar que repitamos las actividades que sostienen la vida al asociar estas actividades con el placer o una recompensa o gratificación. Cada vez que este circuito de gratificación se activa, el cerebro nota que algo importante está pasando que debe recordar y nos enseña que debemos repetirlo una y otra vez, sin pensarlo. Debido a que las drogas de abuso estimulan el mismo circuito, aprendemos a abusar de las drogas de la misma manera.

Chasque para agrandar
¿Por qué son más adictivas las drogas que las recompensas naturales?
Cuando se consumen ciertas drogas de abuso, pueden liberar de dos a diez veces la cantidad de dopamina que la liberada por las recompensas naturales. En algunos casos, esto ocurre casi inmediatamente (como cuando se fuman o se inyectan las drogas) y los efectos pueden durar mucho más que aquellos producidos por recompensas naturales. El efecto resultante sobre el circuito de gratificación del cerebro es mucho mayor que el producido por comportamientos naturales de gratificación como el comer y el sexo. El efecto de una recompensa tan poderosa motiva fuertemente a las personas a consumir drogas repetidamente. Es por eso que los científicos a veces dicen que el abuso de las drogas es algo que aprendemos a hacer muy, muy bien.
El abuso de drogas a largo plazo perjudica el funcionamiento del cerebro.

¿Qué le pasa al cerebro si se continúa consumiendo drogas?
De igual manera que bajamos el volumen cuando el radio está muy alto, el cerebro se ajusta a las oleadas abrumadoras de dopamina (y de otros neurotransmisores) produciendo menos dopamina o disminuyendo el número de receptores que pueden recibir y transmitir señales. Como resultado, el impacto de la dopamina sobre el circuito de gratificación del cerebro de una persona que abusa de drogas se puede volver muy limitado y puede disminuir su habilidad para sentir cualquier placer. Es por eso que el abusador eventualmente se siente triste, sin vida y deprimido y no puede disfrutar de las cosas que anteriormente le producían placer. Ahora necesita consumir drogas solamente para lograr que la función de la dopamina regrese a lo normal. Es más, necesita tomar cantidades más grandes de la droga de lo que antes consumía para crear la euforia de la dopamina, efecto que se conoce como tolerancia.


Chasque para agrandar¿Cómo afecta a los circuitos del cerebro el consumo de drogas a largo plazo?
Sabemos que los mismos tipos de mecanismos que están implicados en el desarrollo de la tolerancia pueden eventualmente causar cambios profundos en las neuronas y en los circuitos del cerebro, con la posibilidad de comprometer severamente la salud del cerebro a largo plazo. Por ejemplo, el glutamato es otro neurotransmisor que influye sobre el circuito de gratificación y la habilidad para aprender. Cuando se altera la concentración óptima del glutamato mediante el abuso de drogas, el cerebro intenta compensar este cambio, lo que puede deteriorar la función cognitiva. De manera similar, el abuso de drogas a largo plazo puede disparar adaptaciones en los sistemas del hábito o de la memoria no conciente. El condicionamiento es un ejemplo de este tipo de aprendizaje, mediante el cual las señales ambientales terminan siendo asociadas con la experiencia de la droga y pueden disparar deseos incontrolables en el usuario cuando posteriormente sea expuesto a estas señales ambientales, aun cuando la droga en sí no esté disponible. Este “reflejo” aprendido es sumamente fuerte y puede resurgir aun muchos años después de haber dejado de usar la droga.

¿Qué otros cambios ocurren en el cerebro con el abuso?
La exposición crónica a las drogas de abuso interrumpe la manera en que las estructuras esenciales del cerebro interactúan para controlar el comportamiento, en particular, el comportamiento específicamente relacionado al abuso de drogas. De igual manera que el abuso continuado puede llevar a la tolerancia o a la necesidad de dosis más altas de la droga para producir efecto, también puede llevar a la adicción, que hace que el abusador busque y consuma drogas compulsivamente. La drogadicción corroe el autocontrol y la capacidad del usuario de tomar decisiones sanas, mientras envía impulsos intensos para que consuma drogas.
http://www.drugabuse.gov/scienceofaddictionSP/brain.html

Cada vez hay más restoranes y bares con alcoholímetros


Cada vez hay más restoranes y bares con alcoholímetros
14/03/11

Los usan clientes en 103 locales de Capital y GBA. Son gratuitos y funcionan desde hace tres meses para que cada usuario sepa si está en condiciones de salir manejando. El uso no es obligatorio y cada día los prueban 100 personas en cada lugar.


PorRomina Smith


Imágen
EL ALCOHOLÍMETRO OFICIAL, EN UN BAR DE LAS CAÑITAS, PALERMO. HAY 64 DISPOSITIVOS EN LOCALES GASTRONÓMICOS DE LA CIUDAD Y OTROS 39 MÁS EN DISTINTOS PUNTOS DEL GRAN BUENOS AIRES.




Una herramienta contra accidentes


Seguridad vial, alcoholímetros Matías coloca la ficha que le dieron en la barra del restaurante que más le gusta en Puerto Madero. Sopla durante cinco segundos, y espera. Una luz roja enciende el alerta: las tres copas de vino que tomó durante la cena con sus amigos delatan que tiene más alcohol en sangre de lo aconsejable y que no está apto para irse a su casa manejand o. Fernando lo imita, pone la ficha en el alcoholímetro, y una luz amarilla le sugiere “precaución”. Las máquinas para medir el consumo de alcohol antes de salir de un bar o restaurante ya se imponen como tendencia en la Ciudad. Y hasta están cambiando los hábitos de la noche porteña: se calcula que en cada lugar hay unas cien personas que las usan por noche, de manera simple, y en los diversos puntos de Capital y Gran Buenos Aires.

En la Ciudad ya hay 64 locales gastronómicos que ofrecen alcoholímetros como un servicio más al cliente. Y en el Gran Buenos Aires hay otros 39 más. Los aparatos son de uso gratuito y fueron colocados en los últimos tres meses por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), el organismo oficial que lleva adelante una fuerte campaña de concientización sobre el peligro de manejar bajo los efectos del alcohol y que complementa los controles en calle que realiza el Gobierno porteño. En una recorrida, Clarín constató que el uso de las máquinas no es obligatorio para nadie. Y que para el que lo hace resulta muy simple: basta con colocar una ficha, soplar y esperar el resultado. Si prende la luz verde, la máquina certifica valores adecuados para manejar (el límite permitido para conducir automóviles particulares es de 0,5 gr/l), si la luz es amarilla, sugiere precaución. Y si es roja, titila “peligro”.

“Pusieron el aparato hace un mes. Está en un lugar reservado que preserva la intimidad, y si bien es de uso voluntario , nosotros lo sugerimos cuando lo vemos necesario. Hay gente que se engancha y gente que no, pero es algo que suma porque la responsabilidad es de todos ”, explicaron desde un restaurante de Alicia M. de Justo al 1100, en Puerto Madero. Otro de los que ya ofrecen el alcoholímetro es Il Fiume, también en Puerto Madero. Allí, dijeron que “por ahora es novedoso” y que “muchos preguntan, pero pocos se animan”. En Chiquilín, otro clásico porteño, contaron que el aparato está en un lugar estratégico, cerca del baño, y que es aceptado. “Les importa saber si tomaron de más”, dijeron.

Además de estos tres, hay otros cien locales adheridos al plan en Capital (en Las Cañitas, Palermo y San Telmo por ejemplo) y en el GBA (Adrogué, Lomas, Olivos, San Isidro y Vicente López). Todos forman parte de una campaña con doble objetivo: por un lado, apunta a que los conductores que bebieron asuman su responsabilidad y eviten volver al volante. Y por otro, intenta que los grupos de jóvenes que salen de noche a los bares adquieran el hábito de designar un conductor responsable que se comprometa a no tomar durante la noche para evitar accidentes. La decisión de enfocar la campaña en los jóvenes no fue casual: según explicó Felipe Rodríguez Laguens, director ejecutivo de la ANSV, el grupo más involucrado en siniestros viales está formado por menores de 35 años. “En nuestro país tuvimos distintos casos que grafican estas estadísticas, como la tragedia del Colegio Ecos y la de los chicos que se ahogaron en Nordelta”, explicó el funcionario. Y agregó un dato aún más contundente: según sus informes, por cada conductor alcoholizado que muere en un accidente vial, hoy hay cuatro víctimas pasivas. “Por eso esta campaña apela a los valores de la amistad”, dijo Rodríguez Laguens. Por ahora, el plan va en buen camino: según la ANSV, cada aparato registra, en promedio, unas 500 pruebas voluntarias por semana.

Un dispositivo que ayuda a generar conciencia
1. Se pide una ficha en la caja del bar o restaurante (los 103 que forman parte de la campaña están identificados con un sticker naranja en la puerta).

2. Se coloca la bombilla en el lugar indicado y se espera 10 segundos.

3. Se sopla cinco segundos. Y se aguarda el resultado: la luz verde marca “ok” con menos de 0,20 gr./l, la amarilla alerta “precaución” con hasta 0,5gr/l, y la roja determina “peligro”.

http://www.clarin.com/ciudades/capital_federal/vez-restoranes-bares-alcoholimetros_0_443955653.html

XII CONGRESO LATINOAMERICANO DE SALUD OCUPACIONAL

viernes, 11 de marzo de 2011

INFORMACIÓN SOBRE EL 30° Congreso Internacional de Salud Ocupacional 2012


INFORMACIÓN SOBRE EL 30° Congreso Internacional de Salud Ocupacional 2012
www.smtba.com.ar

jueves, 10 de marzo de 2011

SMTBA: El vicepresidente Dr. Claudio Taboadela (miembro del Board de ICOH) en la Reunión de la Junta Directiva de ICOH en la Universidad de Milán 2011





Reunión de la Junta Directiva de ICOH en la Universidad de Milán
En la Clínica de Lavoro de Milán
Con el original "De Morbis Artificum Diatriba" en la Clínica del Lavoro-Milán

SMTBA CURSO DE METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION Y ESTADISTICAS APLICADAS A LA SALUD OCUPACIONAL


SMTBA CURSO DE METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION Y ESTADISTICAS APLICADAS A LA SALUD OCUPACIONAL
Av Corrientes 3358 , 1º 9º, Buenos Aires ( C1193AAS ) Argentina (54 11) 4867-3601 (54 11) 4863-9282 email:secretaria@smtba.org.ar

SMTBA: RIESGO Y CAUSALIDAD EN SALUD OCUPACIONAL


SMTBA: RIESGO Y CAUSALIDAD EN SALUD OCUPACIONAL
Av Corrientes 3358 , 1º 9º, Buenos Aires ( C1193AAS ) Argentina (54 11) 4867-3601 (54 11) 4863-9282 email:secretaria@smtba.org.a